Las encuestas lo habían puesto segundo durante meses. El narrador oficial de esta elección era Cepeda. Pero el 31 de mayo los colombianos dijeron otra cosa: Abelardo de la Espriella ganó la primera vuelta con más de 10 millones de votos — la votación más alta que ha obtenido un candidato de derecha en Colombia en décadas — superando por casi 700.000 votos a Iván Cepeda. Ninguno alcanzó el 50% más uno necesario para ganar en primera vuelta, así que la segunda está programada para el 21 de junio de 2026.
La jornada fue ordenada. El director de la Policía Nacional reportó ocho capturas por presuntos delitos electorales y 31 llamadas a la línea anticorrupción durante el día. Veedores internacionales acompañaron la elección. La Registraduría cerró las urnas a las 4:00 p.m. y comenzó el preconteo de inmediato.
Los números definitivos muestran la magnitud de la sorpresa: Paloma Valencia — que llegó a 22,8% en encuestas hace apenas un mes — terminó con apenas el 6,92% (1.639.421 votos), una caída brutal que refleja el voto útil de derecha concentrándose en De la Espriella en la recta final. Sergio Fajardo superó el umbral con el 4,25% (1.008.864 votos), lo que le da un poder de negociación real de cara a la segunda vuelta. Claudia López fue el fracaso más contundente de la jornada: apenas 0,95% (225.480 votos), por debajo de cualquier proyección.
Paloma Valencia fue la más rápida y categórica: anunció su apoyo a Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta sin condiciones. "Colombia no puede seguir en el camino de convertirse en una sucursal del chavismo", dijo. Álvaro Uribe siguió su misma línea: "Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia". El bloque de derecha se unificó en horas.
Sergio Fajardo no anunció respaldo a ningún candidato de forma inmediata. Se limitó a señalar que sus más de un millón de votos son "importantes para decidir el futuro del país" — dejando abierta la puerta a una negociación. Roy Barreras anunció su apoyo a Cepeda y le pidió "abrir la campaña" para captar los votos moderados. Claudia López dijo que Cepeda es "una persona decente" pero que necesita tomar control de su campaña — un mensaje que muchos leyeron como una señal de que podría sumarse si el candidato del Pacto Histórico ajusta sus posiciones.
Iván Cepeda no reconoció los resultados del preconteo esa noche. Dijo que hay un "desfase" en el censo electoral que hay que verificar y que esperará los resultados de las comisiones escrutadoras. Juan Daniel Oviedo, fórmula vicepresidencial de Paloma, lanzó críticas a ambos finalistas: "El país se debate entre un candidato machista y homofóbico y un candidato que no ha querido dar la cara".
Gustavo Petro fue más lejos: publicó en X que "no acepta los resultados del preconteo" de la firma de los hermanos Bautista, argumentando que el software de conteo habría sufrido modificaciones en días previos y que existen diferencias entre el registro oficial de votantes y el utilizado en el sistema. Señaló que el preconteo "no tiene fuerza vinculante" y que los únicos resultados válidos serán los de las comisiones escrutadoras. Cepeda secundó esa posición diciendo que hay "indicios de votaciones atípicas". El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, respondió en X sin nombrarlo directamente: "Lamentablemente, ser mal perdedor es algo contagioso. Correa logró contagiar a otros de la región".
⚠️ Sobre las denuncias de irregularidades
El preconteo en Colombia es un mecanismo de transmisión preliminar de resultados — no es el escrutinio oficial. Petro tiene razón en que el preconteo no tiene fuerza jurídica vinculante; los resultados oficiales son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por jueces. Sin embargo, históricamente en Colombia el preconteo ha reflejado con alta precisión el resultado final. Las denuncias de Petro sobre el software son similares a las que él mismo rechazó cuando venían de la derecha en 2022. La Registraduría y los veedores internacionales no reportaron irregularidades estructurales. El proceso de escrutinio oficial tomará varios días.
✅ Atlas Intel: la encuestadora a la que el CNE quiso silenciar le atinó
La última encuesta de Atlas Intel (publicada en mayo para Semana) mostraba a De la Espriella en 32,9% y Cepeda en 37,6% — con una tendencia ascendente clara de De la Espriella. El resultado real fue 43,74% vs 40,90%. La firma fue la más cercana en capturar la tendencia de fondo, precisamente la que la magistrada del CNE intentó suspender la semana pasada. Poéticamente justo.