El resultado es histórico en múltiples dimensiones. Abelardo de la Espriella se convierte en el primer presidente de derecha externo al establecimiento uribista en ganar una segunda vuelta presidencial en Colombia. Iván Cepeda obtuvo la mayor votación de un candidato de izquierda en la historia del país — incluso más que Gustavo Petro en 2022 — y sin embargo no fue suficiente. La diferencia final fue de apenas 250.820 votos sobre más de 26 millones emitidos: 0,96 puntos porcentuales. Menos de un punto.
La participación electoral fue récord histórico para una segunda vuelta: más de 26,6 millones de colombianos votaron, superando todas las marcas previas. El fenómeno refleja una polarización sin precedentes — ninguno de los dos electorados se quedó en casa. Ambas campañas lograron movilizar a su base al máximo, lo que hace aún más significativa la victoria de De la Espriella: ganó sin descanso del adversario, ganando terreno propio.
El mapa electoral muestra una Colombia dividida geográficamente. De la Espriella fue sólido en los dos Santanderes, Antioquia — donde arrasó con 64,42% — y el centro del país. También mantuvo distancias manejables en Bogotá, donde Cepeda ganó pero no con el margen que necesitaba: la capital, con Cepeda al 52,47%, quedó lejos del resultado que habría necesitado para compensar el país profundo. Cepeda dominó en el Valle del Cauca, la Costa Pacífica, el Amazonas y las periferias — los departamentos históricamente más vinculados al petrismo y a la izquierda colombiana.
El voto en el exterior también fue determinante: Estados Unidos concentró el mayor bloque de votantes colombianos en el extranjero (454.262 personas), y en primera vuelta De la Espriella había ganado allí con el 72% frente al 12% de Cepeda.